¿Por qué los perros comen hierba? ¡No es para purgarse!

El falso mito que dice que un perro come hierba para purgarse

Quizás mas de mil veces me habrán preguntado por qué los perros comen hierba. Es la clásica pregunta curiosa que hacen tanto propietarios de perros como también personas que no tienen perros. Y es que llama la atención ver a un carnívoro masticar hierbajos con gusto. Y más aún verlo vomitar después, como ocurre a veces. Pero no es como muchos piensan, no lo hacen para purgarse.

Otras explicaciones típica que se usan como respuesta a la pregunta de por qué los perros comen hierba es la de que heredan un comportamiento propio de sus ancestros salvajes, los lobos. Pero tampoco es por esta razón.

Los perros han evolucionado a partir de los lobos, quienes cazan y comen animales que se alimentan esencialmente de hierba como ratones, conejos, ciervos, etc. Cuando los lobos consumen sus presas ingieren también la materia vegetal que éstas guardan en su estómago e intestinos. Se cree que esta materia vegetal puede tener un valor nutritivo para los cánidos o, incluso, que puede ser fundamental por el aporte de fibra que proporciona.

Algunos veterinarios sugieren que los perros comen hierba para satisfacer cierto aporte de nutrientes y fibra, igual que hacen sus ancestros los lobos. Sin embargo, a día de hoy no hay ningún estudio científico que confirme esta tesis.

Ciencia, perros y hierba

Es sorprendente la escasez de estudios científicos sobre una cuestión tan común como el porqué los perros comen hierba. Luego de mucha búsqueda, por fin fui a dar con un artículo que me proporcionó una información interesante. Se trata de este artículo publicado en la revista Phicology Today y que firma el psicólogo y etólogo canino Standley Coren.

En el artículo se cita uno de los dos únicos estudios científicos que se han hecho hasta ahora para averiguar por qué los perros comen hierba. Se trata de un estudio del año 2008, publicado en la revista científica Applied Animal Behavior y que comentaré a continuación.

El otro artículo lo encontré buscando y rebuscando en Internet, y es de 2007: “Grass eating patterns in the domestic dog, Canis familiaris” (Patrones de ingesta de hierba en el perro doméstico, Canis familiaris). Sus resultados sugieren que los perros comen hierba con mayor frecuencia cuando están hambrientos que cuando están saciados.

El estudio de 2008, llevado a cabo por científicos de la Universidad de California, pretendía probar si los perros ingieren plantas y hierbas para purgarse cuando sienten malestar gástrico o bien si lo hacen para complementar su dieta porque ésta presenta deficiencias nutricionales.

El estudio inicial consistía en una encuesta a 25 estudiantes de veterinaria que tenían perro.

Todos ellos señalaron que sus perros comían hierba. Ninguno manifestó haber observado algún signo de enfermedad antes de que su perro ingiriera hierba y sólo un 8% dijo que su perro vomitaba con frecuencia tras comer hierba.

Con estos resultados a la vista, los investigadores decidieron seguir adelante con el estudio y escogieron una muestra de 47 propietarios caninos. De estos, un 79% dijo que había observado a su perro comer plantas (mayormente hierba). Sólo 4 de los entrevistados admitieron haber observado signos de malestar en su perro antes de que éste comiera la hierba y solamente 6 manifestaron que sus perros habían vomitado después de ingerirla.

Después de estos dos estudios preliminares los investigadores decidieron seguir adelante y ampliaron la muestra a 1.571 propietarios caninos. De nuevo, un 68% manifestó que su perro comía hierba de forma frecuente. Sólo un 8% dijo haber observado signos de malestar antes de la ingesta de hierba y sólo un 22% indicó que su perro vomitaba después de comerla.

El estudio concluía que la mayoría de los perros comen hierba y que se trata de un comportamiento natural. También que, generalmente, este comportamiento NO está asociado a ninguna enfermedad o malestar estomacal. Es decir que no lo hacen para purgarse porque se encuentran mal o quieren expulsar algo que les molesta dentro de su estómago. Aunque parece ser que, en aquellos perros que muestran síntomas de enfermedad antes de comer hierba, la reacción de vómito es más frecuente.

El estudio tampoco encontró ninguna evidencia de que los perros coman hierba para suplir una deficiencia nutricional porque aquellos canes a los que se les añadían suplementos vegetales a la dieta (verduras o fruta) no mostraron más motivación por comer hierba que los que recibían una dieta sin suplementar.

Otro de los aspectos a destacar dentro de las conclusiones del estudio de la Universidad de California es que, al parecer, son los perros más jóvenes los que más habitualmente comen hierba. Y también los que con menor frecuencia muestran síntomas de enfermedad antes de comerla y los que vomitan menos después de haberla ingerido.